Hace mucho tiempo que no me sentaba a escribir, no por falta de material ya que las conversaciones entre chicas son casi todos los días, los conflictos con el sexo opuesto son moneda corriente y sigo sin conocer a mi príncipe. Lo que paso fue que me canse de escuchar quejas siempre sobre los mismos temas y que aun haciendo examen de conciencia con confesión y todo, ver que las personas no pueden o quieren cambiar conductas adictivas.
Creo que dentro de la variedad de conductas que podemos llegar a encontrar las mas comunes y nefastas son:
Busco un hombre parecido a mi primer amor: todas tuvimos una primera relación que nos marco, supongo que por ser el primer hombre que nos descubrió como mujer, el primero que nos miro y nos hizo sentir las mas lindas del mundo. Con el tiempo generalmente una persona normal supera sin ningún problema ese primer amor, lo ve como un buen recuerdo y continua con su vida. Pero este proceso normal en la vida de cualquier ser del planeta no ocurre en el caso de las personas con conductas adictivas, todo lo contrario, lo idealizamos, creemos que no existe en el mundo otra persona igual a esa y pasamos años de nuestras vidas tratando de encontrar alguien similar, ya sea física o mentalmente. y si en algo no se parece a aquel que en nuestro pasado fue tan importante, sutilmente tratamos cambiarlo.
Lo peor de esto que es Roberto no es igual a Juan y por mas de que lo intente, nunca lo va a ser, es mas, ni la mujer que intenta revivir el pasado es la misma, por que el tiempo y la vida pasan y las personas cambian.
El pobre Juan después de pasar por toda clases de torturas como obligarlo a leer mi libros por que le otro leía mucho, hacerlo escuchar temas de sui generis cuando el ama el heavy metal, cansado de lidiar con un enemigo invisible e inexistente desiste de la relación y es ahí cuando las personas con este tipo de conductas suman a la forma de ser y los gustos del primer amor los del pobre Juan y cuando después de una recuperación a un nuevo fracaso amoroso entre una nueva persona a nuestras vidas, el pobre tendrá que lidiar no solo son el recuerdo de Roberto, sino también con el de Juan.
Por otro lado a esto se suma, que uno siempre se da cuenta de lo que tiene cuando lo pierde y es ahí cuando una maravillosa gama de cualidades pertenecientes a Juan surgen en nuestra mente e intentamos volver a cualquier precio, para que, cuando después de haber gastado horas de celular, toneladas de maquillaje, leído todos los sex tips de la cosmo y cuanta revista pedorra llegara a nuestras manos, volvamos a hacer lo mismo...tratar de que Juan sea Roberto.
Mirame, pero no me veas: otro tipo de conducta adictiva es la de no mostrarnos tal cual somos por miedo a que el otro no nos quiera o tal vez por que a nosotros mismos no nos gusta lo que vemos. Inventamos personajes de acuerdo a las necesidades de otro, vendemos lo que el otro esta dispuesto a comprar, llenamos el frasquito con espejitos de colores y construimos sobre una mentira un mundo perfecto y feliz.
Pero como es de suponerse, en algún momento uno se canse de ser lo que no es y nuestro verdadero yo surge con todas sus fuerzas y en las situaciones mas inoportunas. Es ahí cuando el pobre Roberto se da cuenta que le vendieron chicha por limonada y se le genera la duda de que hacer con todo este nuevo mundo extraño y ajeno para el que acá de surgir ante sus ojos.
Ojo al piojo, con un dedo no se tapa al sol y que no hay peor ciego que el que no quiere ver, frases hechas que se ajustan al caso y que explican que nadie compra si no quiere.
Busco novio, preferentemente...con novia: esto es común en aquellas chicas que tienen al compromiso o tal vez a ser dejadas, por eso se embarcan en relaciones con finales anunciados. Si esto fuera así, el problema no lo tendríamos nosotras, si no aquel que teniendo pareja tiene la necesidad de buscar alguien mas y que maravilloso seria si en todos los casos uno podría salir ileso de este tipo de relaciones.
Pero hecha la ley, hecha la trampa. La relación que no implicaba ningún compromiso comienza a tenerlos, no por que se piden, sino porque somos tan estúpidas que los asumimos y aun sabiendo que estamos con una persona que elije a otra, que en caso de quedarse con nosotras no existe garantía alguna de que al igual que aquella nos engañe nos enamoramos y hacemos cualquier tipo de locuras para que Roberto, que en un principio nos dijo que nuca iba a dejar a su novia, la deje.
Repito, no hay peor ciego que el que no quiere ver. Por mas de que Roberto sea un amor, nos prometa el oro y el moro, no la va a dejar!! Además, si siempre te terminas enganchando, nena: ¿para que seguís buscando chicos con novia? ¿No seria mas fácil buscarte uno sin novia pero que no quiera compromiso?
Podría seguir toda la tarde, pero para ser sincera sigo sin inspiración, esto es solo un descargo contra el mundo y aunque se que voy a seguir escuchando los mismos reclamos y problemas, por lo menos no lo hago solo y contribuyo para que otras personas también se cansen.

1 comentario:
la puta sos vidente, escribí un libro mas que un blog dejate de joder
me encanto negra, lo lei dos veces.
Un beso
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